El cambio de proveedor cloud: El temido vendor lock-in

Uno de las situaciones más críticas en todo proyecto cloud es el momento en que, por una razón u otra, decidimos prescindir de nuestro actual proveedor para trasladar nuestra información y/o aplicaciones, en el caso de IaaS o PaaS, para su gestión en la nube por un tercero. Dicho movimiento, en apariencia sencillo, presenta problemas técnicos y legales que no deben ser obviados, si queremos que la prestación del servicio se haga con todas las garantías.

Dicha situación, conocida, como, Vendor Lock-in, puede definirse, atendiendo a las palabras de Margaret Rouse, como aquella, en la que un cliente que utiliza un producto o servicio no puede migrar a otros de la competencia. Dichas dificultades provienen, además de las medidas que adoptan los propios proveedores para retener a su clientela,  de la inexistencia de estándares comunes a toda la industria. Muchos expertos lo achacan  a la propia inmadurez tecnológica del sector.  A este respecto es interesante la opinión de Thomas Erl, CEO de Arcitura Education Inc.

La migración a otro operador o  las dificultades para acceder a nuestros activos constituyen uno de los aspectos que más preocupación suscitan, a la hora de subirnos a la nube, especialmente por los propios obstáculos erigidos, de un modo consciente o inconsciente, por el propio prestador del servicio. Se trata de un aspecto crítico. La pérdida de  dicha información y/o aplicaciones puede tener una incidencia decisiva en el normal funcionamiento de la empresa. No debemos paralizarnos por el miedo, un sentimiento que a veces aflora al hablar de cloud, sino ser conscientes de los riesgos y plantear una estrategia acorde.

Debemos empezar a pensar en la migración a otro proveedor al inicio de la prestación del servicio, en concreto, en el hito cero, en el momento de proceder a su elección. Dado que más tarde o más temprano, nuestra relación contractual finalizará, es preciso tener en cuenta, las posibilidades que nuestro proveedor nos ofrece para hacer la mudanza. Tener en cuenta todas estas circunstancias, en el momento de la elección del proveedor, es especialmente relevante.

Debemos aprovechar que la relación transcurre sin sobresaltos y la predisposición por parte de todas las partes intervinientes es la más adecuada. Todo ello está, sin duda, condicionado a que exista la posibilidad de negociar con el prestador de servicios cloud las condiciones. No es lo habitual. Nos vamos a encontrar, en muchas ocasiones, con contratos de adhesión en las que las posibilidades de intervención se encuentran muy limitadas, salvo que por nuestras especiales características, bien por obedecer a un interés estratégico, bien por ostentar una posición de dominio, el prestador del servicio considere conveniente iniciar un proceso de negociación.

La Agencia de Protección de Datos, consciente de la problemática derivada de esta situación,  en su reciente “Guía para clientes que contraten servicios de Cloud Computing”dedica un apartado a la portabilidad y, en concreto, a aquellos elementos que deben ser tenidos en cuenta. En ella, orienta a los usuarios de servicios cloud respecto de la recuperación de la información de su titularidad en poder del prestador de servicios cloud.  La Agencia aboga por qué esta se realice, en el plazo más breve posible, con total garantía de la integridad de la información. En concreto, resalta que debemos conocer los instrumentos que se encuentran a nuestra disposición para que la migración se realice de manera sencilla y efectiva.

Cuando hablamos de portabilidad, no debemos ceñirnos, exclusivamente, a la finalización de nuestra relación contractual. A lo largo de la prestación del servicio pueden darse situaciones, como desastres naturales, cambios legislativos contrarios a nuestros intereses, que aconsejen la retirada inmediata de las aplicaciones y de la información gestionadas en la nube. Por ello, es conveniente que dispongamos de los instrumentos para que, en todo momento, podamos acceder y recuperar estos activos, de los que, en muchas ocasiones, depende la pervivencia de nuestra empresa.

En este sentido, deberemos tener en cuenta los plazos de los que disponemos para recuperar la información y/o aplicaciones de nuestra titularidad y los procedimientos a disposición del proveedor para su eliminación. En función de la normativa aplicable puede ser necesario tener que respetar determinados plazos antes de proceder a ello.

En conclusión, de cara a que los servicios cloud contratados se presten de un modo adecuado, es de vital importancia que en el propio acuerdo dejemos plasmado, de manera detallada, el procedimiento de transición para que ésta se lleve a cabo de la manera más satisfactoria posible.

2 comments so far

  1. Igor San Juan (@IgorSanJuan) on

    Un punto fundamental es la determinacion de la clausula de jurisdiccion; al final, mientras la red siga siendo un territorio vaquero, esta clausula contractual puede dar mucho de si.

    • Eneko Ariz on

      Es decisiva.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s